En las últimas semanas hemos visto que en el país vecino, Francia, el pueblo se ha movilizado al estar en contra de la propuesta de ley del retraso de jubilación a los 62 años. Al igual que muchas otras veces Francia ha llevado la delantera al resto de la antigua Europa en lo que a derechos sociales se refiere. La última vez en la que nuestros vecinos salieron a defender sus derechos fue en el archiconocido “Mayo del 68”.
En los años de bonanza nadie se ha molestado en cambiar las cosas ya que, al tener superávit, todo nos parecía bien. El pulso que se está viviendo en el país que hace 40 años gritó en sus calles el “métro, boulot, dodo” tendrá consecuencias. Francia será la pionera pero detrás de ella vendrán otros países en los que se plantearán el estado de las pensiones. Con todo esto, ¿será el final de la sociedad del bienestar? ¿Servirá para que la derecha de rancio abolengo nos enseñe por fin cuál es su verdadera cara? ¿Servirá para que la clase obrera, porque es lo que somos, nos demos cuenta de una vez por todas de que estamos pagando las consecuencias del pasotismo de la gran mayoría de los trabajadores que permitieron episodios de vorágine liberal, como las dos legislaturas de José María Aznar ? La izquierda, cuándo gobierna, es la única que mira por el beneficio del conjunto y no por el de unos pocos, lástima que sea algo que, en general, tan solo se perciba cuando las cosas no van tan bien como nos gustaría y en vez de distribuir beneficios toca tirar del carro.
En los años de bonanza nadie se ha molestado en cambiar las cosas ya que, al tener superávit, todo nos parecía bien. El pulso que se está viviendo en el país que hace 40 años gritó en sus calles el “métro, boulot, dodo” tendrá consecuencias. Francia será la pionera pero detrás de ella vendrán otros países en los que se plantearán el estado de las pensiones. Con todo esto, ¿será el final de la sociedad del bienestar? ¿Servirá para que la derecha de rancio abolengo nos enseñe por fin cuál es su verdadera cara? ¿Servirá para que la clase obrera, porque es lo que somos, nos demos cuenta de una vez por todas de que estamos pagando las consecuencias del pasotismo de la gran mayoría de los trabajadores que permitieron episodios de vorágine liberal, como las dos legislaturas de José María Aznar ? La izquierda, cuándo gobierna, es la única que mira por el beneficio del conjunto y no por el de unos pocos, lástima que sea algo que, en general, tan solo se perciba cuando las cosas no van tan bien como nos gustaría y en vez de distribuir beneficios toca tirar del carro.