Después de descansar durante unos días en Menorca vuelvo a estar por aquí; con más ganas de hacer cosas que nunca. Este nuevo "curso" promete ser intenso y apasionante.
viernes 28 de agosto de 2009
Vuelta de Vacaciones
Después de descansar durante unos días en Menorca vuelvo a estar por aquí; con más ganas de hacer cosas que nunca. Este nuevo "curso" promete ser intenso y apasionante.
sábado 15 de agosto de 2009
Los Príncipes Azules Destiñen

Ayer pasé el día con dos de mis amigas de la universidad. Una de ellas trajo un libro que me hizo mucha gracia. Al principio lo leía algo incrédula pero después, conforme iba pasando las páginas, me daba cuenta que lo que allí se relataba como un cuento de niños tenía mucho de verdad en el mundo de los adultos. Recuerdo que cuando era pequeña siempre me decían que los cuentos tenían moraleja. Este cuento nos dice que el amor se encuentra en uno mismo y que cuando nos queremos a nosotros mismos, en ese momento, encontramos el amor en los demás.
Esperaba a mi príncipe azul pero nunca llegaba.
-Los príncipes azules no existen- Decían unos.
-Los príncipes azules destiñen- Decían otros.
-El que tenga que ser para tí, tuyo será- Decía mi madre.
Mientras, las películas y los cuentos estaban repletos de príncipes maravillosos.
Y yo continuaba esperando...
Y aparecían príncipes y más príncipes...
Pero ninguno era azul y ninguno me daba la felicidad.
Así que un buen día dejé de esperar. -No necesito un príncipe- me dije.
Y entonces ocurrió algo mágico. Mi corazón comenzó a llenarse y a expandirse, ¡parecía tener alas! Y de repente me dí cuenta de que todo este tiempo el amor había estado dentro de mí... Y yo no lo había visto porque estaba "esperando".
En aquel preciso instante me enamoré de mí misma.
¡Y luego apareciste tú!
Y tú no eras azul, ni perfecto, ni eras verde, ni amarillo, ni rojo... ¡Eras de todos los colores! ¡Eras maravillosamente imperfecto! ¡Eras de carne y hueso!
Y no me dabas la felicidad, sino que multiplicabas la que yo sentía. Y eras tierno, y dulce y me llamabas princesa. Y yo me sentía la princesa más afortunada del mundo, de la tierra y del universo porque, finalmente ¡había encontrado a mi príncipe!
-Teresa Giménez-
-Los príncipes azules no existen- Decían unos.
-Los príncipes azules destiñen- Decían otros.
-El que tenga que ser para tí, tuyo será- Decía mi madre.
Mientras, las películas y los cuentos estaban repletos de príncipes maravillosos.
Y yo continuaba esperando...
Y aparecían príncipes y más príncipes...
Pero ninguno era azul y ninguno me daba la felicidad.
Así que un buen día dejé de esperar. -No necesito un príncipe- me dije.
Y entonces ocurrió algo mágico. Mi corazón comenzó a llenarse y a expandirse, ¡parecía tener alas! Y de repente me dí cuenta de que todo este tiempo el amor había estado dentro de mí... Y yo no lo había visto porque estaba "esperando".
En aquel preciso instante me enamoré de mí misma.
¡Y luego apareciste tú!
Y tú no eras azul, ni perfecto, ni eras verde, ni amarillo, ni rojo... ¡Eras de todos los colores! ¡Eras maravillosamente imperfecto! ¡Eras de carne y hueso!
Y no me dabas la felicidad, sino que multiplicabas la que yo sentía. Y eras tierno, y dulce y me llamabas princesa. Y yo me sentía la princesa más afortunada del mundo, de la tierra y del universo porque, finalmente ¡había encontrado a mi príncipe!
-Teresa Giménez-
miércoles 5 de agosto de 2009
Que mi nombre no se borre de la historia

Hoy hace 70 años del fusilamiento de las 13 Rosas. Trece jóvenes socialistas que fueron brutalmente asesinadas por defender sus ideales. Hoy debemos rendirles un tributo por haber defendido sus ideales, por habernos allanado el camino hasta nuestros tiempos. Gracias a ellas, en parte, hoy puedo salir a la calle y defender mis ideales sin que me encarcelen o me maten por ello. ¡Gracias!
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