sábado 31 de enero de 2009

Vamos por el buen camino

Desde el día en el que Barack Obama juró su cargo no ha parado de trabajar y de darnos lecciones, en todos los ámbitos, incluso morales. Empezó firmando el cierre de Guantánamo y concediendo una entrevista a una cadena árabe. La última lección que nos ha dado ha sido al arremeter y llamar “sinvergüenzas” a los ejecutivos de las firmas financieras de Wall Street al repartirse unas primas millonarias. Hace poco tiempo las arcas de estas entidades financieras recibieron una “inyección” de dinero público para prevenir una debacle; ahora, sus directivos, se están embolsando las ganancias.

En este momento todo el mundo se encuentra en una gran crisis, quizás la peor que se ha vivido en toda la historia, algo que “no está en los libros”. Mientras unos están pasando unos verdaderos calvarios otros se dedican a aumentar con enormes cantidades de ceros sus cuentas corrientes.

Espero que los bancos nacionales, aquellos que han recibido dinero público para paliar la crisis, aunque de alguno de ellos haya salido su presidente a jactarse de los beneficios que han obtenido en el último año, no sigan el ejemplo de los directivos de Wall Street. Espero que su conciencia, que muchas veces parecen no tenerla, no les deje actuar de ese modo.