
Esta noche, nosotros, en nuestros hogares, calentitos, cómodos y con nuestros seres queridos, celebraremos la llegada de los Reyes Magos. En el lugar en el que originariamente acudieron hoy han cambiado el oro por las bombas, el incienso por la sangre y la mirra por la muerte.
1 comentarios:
Yo pido esta noche a mi Rey Mago el cese de este genocídio.
Besitos.
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