lunes 9 de junio de 2008

Su libertad acaba dónde empieza la mía


A río revuelto…ganancia de pescadores. Hoy ha empezado la huelga indefinida de transportistas. Han aprovechado algunos padres y alumnos de los colegios concertados. Hoy me han afectado las dos manifestaciones. Trabajo en un lugar céntrico de Barcelona. Primero han sido los transportistas. Se han paseado por las calles de la ciudad interrumpiendo el tráfico. Más tarde la plataforma para la elección del centro al que llevar a sus hijos ha cortado el tráfico. Me gustaría destacar que la mayoría de la gente que se manifestaba, no me gusta catalogar a la gente por lo que tiene sino por lo que es, pero en esta ocasión lo haré. Seguían los cánones de la secta que se hace llamar “Obra de Dios”. Creo que con esto todos nos damos por enterados de quiénes participaban en la manifestación. ¡Que conste que no tengo nada en contra de ellos! Esta ha sido la excusa para manifestarse en contra del actual gobierno de la Generalitat. La mayoría respondían al perfil de votantes de partidos de derechas.

Sé que todos somos libres y tenemos derecho a manifestarnos tal y como se recoge en la Constitución. Sí, pero…¿qué pasa cuando molestamos a los demás? En este país, como ya he dicho con anterioridad en algún otro post, sólo nos manifestamos cuando gobierna la izquierda. Señores, maduremos. La izquierda es la única que mirará por los intereses de los trabajadores. Sirva esto para una reflexión. ¿Cómo puede un trabajador votar a la derecha? ¿Cree que su situación mejorará? La derecha sólo mira por aquel que más tiene. La derecha quiere tener a gente que le sirva, quiere a borreguitos sin instruir para que bailen a su son. No quieren a la clase trabajadora instruida. La derecha nunca mirará por nuestro bien. ¡Que quede claro!

1 comentarios:

Paquita dijo...

Tenemos que tener cuidado cuando hacemos alguna manifestación o huelga, porque muchas veces la hacemos la izquierda, sin darnos cuenta que estamos manipulados por la derecha.

Esta crisis del petróleo y las hipotecas acaso, no es el resultado de la mala gestión administrativa de Bush y la cruel guerra de Irak? Una guerra que Aznar apoyo, nunca me canso de recordarlo.

Un beso