martes 13 de mayo de 2008

Rima IV

Hoy, a la hora de comer, entre tupper y tupper, hablaba con mi compañera de trabajo sobre libros. Se ha aficionado a la lectura gracias a la lata que alguien le da constantemente con los libros que lee o por los paseos que damos, bastante a menudo, a l’Illa Diagonal.

La conversación ha empezado con los libros que nos estamos leyendo en la actualidad hasta los que leíamos en el cole. Al final hemos acabado hablando de poesía y de su viaje a Sevilla de hace 2 semanas. Al hablar de esta ciudad, yo le decía que uno de mis poemas preferidos es la Rima IV de Gustavo Adolfo Bécquer.

Hoy quería hacer un post en homenaje a mi tocaya, Irene Sendler, la mujer que salvó a 2.500 niños del gueto de Varsovia. Fueron muchos los años en los que se nos ocultó su existencia ya que no convenía hablar de ella. Esta gran mujer sacaba a los niños del gueto, los escondía bajo nombres católicos y guardaba sus identidades en botes de conserva, bajo un manzano. Fue condenada por los nazis pero por suerte fue rescatada por la resistencia en el momento en que la conducían al patíbulo.

¿Qué relación puede haber entre los dos temas de este post? Puede que ninguna pero he querido hablar de ellos. Según mi opinión…los dos últimos versos le van a Irene como anillo al dedo. Con sus actos puedo decir que fue una mujer hermosa.

RIMA IV
No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

2 comentarios:

Paquita dijo...

En esta última edición de los Premios Nobel, Irene fue nominada para el Nobel de la Paz, pero se lo dieron a Al Gore .

Yo me quedo con lo que he leído en un foro:


El Nobel para Al Gore ….el cielo para Irene.

DE.

Lissette dijo...

He llegado a tu blog inesperadamente y me ha encantada esta actualización. Estoy completamente de eacuerdo con todo lo que has dicho.

Un gran saludo.

Feliz año.