
Al llegar hoy a casa he visto que mi padre, quien siempre sube la correspondencia, me había dejado una carta encima del ordenador. Por el sobre ya sabía de dónde venía, de la India.
Hacía tiempo que pensaba en apadrinar un niño de la India. Conocía la Fundación Vicente Ferrer por mis padres (ellos tienen apadrinado a un niño desde hace muchos años). En una de las cartas que recibíamos en casa vi un nuevo proyecto de esta fundación, “De mujer a mujer”. Este proyecto consta en hacer una contribución mensual, durante 5 años, de 6€ (ahora son 9€). Para nosotros no supone un gran esfuerzo pero a ellas les supone mucho. Así que hace un año aproximadamente me decidí. Si muchas veces ser mujer en nuestra sociedad es difícil cuanto más no lo será en la India. Esto hizo que me decantase por este tipo de “apadrinamiento”.
Al principio, cuando rellené el formulario y empecé a pagar la cuota, me enviaron una fotografía de las mujeres que formaban este grupo. Me hizo mucha ilusión. El pensar que con mi pequeño grano de arena estaba ayudando a estas mujeres a labrarse un porvenir hacía que me sintiese útil a la vez que notaba que contribuía a hacer que, por ser mujer, no estuviesen tan discriminadas.
Al leer la carta se me ha puesto la piel de gallina. Puedes darte cuenta que cosas que nosotros damos por supuestas a ellas les cuesta mucho conseguirlas. Están muy agradecidas por ello. Nosotros deberíamos aprender de ellas nobleza y austeridad. La felicidad, aunque muchas veces nosotros nos empeñemos en lo contrario, no se encuentran en las cosas materiales. Creo que con sus palabras sobran todas las demás.
Chinnampalli, 04.04.2008
Queridas Amigas,
Las mayores de Chinnampalli les escribimos saludándolas con afecto. Estamos muy bien y esperamos que ustedes también.
Somos 72 mujeres que nos reunimos cada mes y hablamos sobre nuestras necesidades, problemas, la educación de las chicas, etc. También convencimos a los padres para que matriculasen a sus niñas en la escuela porque habían dejado el colegio. Una mujer de nuestro grupo trabaja como una profesora de la escuela infantil.
En nuestro grupo 11 mujeres han tomado un préstamo para búfalas. También les hacemos un seguro de vida. Vendemos la leche y una parte de dinero lo devolvemos al fondo y otra parte del dinero lo usamos para cubrir nuestras necesidades.
Muchas gracias por vuestra amable ayuda.
Con cariño,
Las mujeres del grupo.
Hacía tiempo que pensaba en apadrinar un niño de la India. Conocía la Fundación Vicente Ferrer por mis padres (ellos tienen apadrinado a un niño desde hace muchos años). En una de las cartas que recibíamos en casa vi un nuevo proyecto de esta fundación, “De mujer a mujer”. Este proyecto consta en hacer una contribución mensual, durante 5 años, de 6€ (ahora son 9€). Para nosotros no supone un gran esfuerzo pero a ellas les supone mucho. Así que hace un año aproximadamente me decidí. Si muchas veces ser mujer en nuestra sociedad es difícil cuanto más no lo será en la India. Esto hizo que me decantase por este tipo de “apadrinamiento”.
Al principio, cuando rellené el formulario y empecé a pagar la cuota, me enviaron una fotografía de las mujeres que formaban este grupo. Me hizo mucha ilusión. El pensar que con mi pequeño grano de arena estaba ayudando a estas mujeres a labrarse un porvenir hacía que me sintiese útil a la vez que notaba que contribuía a hacer que, por ser mujer, no estuviesen tan discriminadas.
Al leer la carta se me ha puesto la piel de gallina. Puedes darte cuenta que cosas que nosotros damos por supuestas a ellas les cuesta mucho conseguirlas. Están muy agradecidas por ello. Nosotros deberíamos aprender de ellas nobleza y austeridad. La felicidad, aunque muchas veces nosotros nos empeñemos en lo contrario, no se encuentran en las cosas materiales. Creo que con sus palabras sobran todas las demás.
Chinnampalli, 04.04.2008
Queridas Amigas,
Las mayores de Chinnampalli les escribimos saludándolas con afecto. Estamos muy bien y esperamos que ustedes también.
Somos 72 mujeres que nos reunimos cada mes y hablamos sobre nuestras necesidades, problemas, la educación de las chicas, etc. También convencimos a los padres para que matriculasen a sus niñas en la escuela porque habían dejado el colegio. Una mujer de nuestro grupo trabaja como una profesora de la escuela infantil.
En nuestro grupo 11 mujeres han tomado un préstamo para búfalas. También les hacemos un seguro de vida. Vendemos la leche y una parte de dinero lo devolvemos al fondo y otra parte del dinero lo usamos para cubrir nuestras necesidades.
Muchas gracias por vuestra amable ayuda.
Con cariño,
Las mujeres del grupo.




2 comentarios:
Tenemos que ayudarles , para que así cubran sus necesidades y puedan desarrollar sus países y a la vez contribuyamos a que no haya necesidad de tanta inmigración . Es muy importante conocer los planes de las ONGS para cada país donde trabajen y nosotros poder implicarnos en esos planes, realmente vale la pena para nosotros que es tan fácil de desprendernos de algo que no nos soluciona nada y a ellos con el tiempo ese granito de arena que podemos aportar puede ser vital. ( construyen colegios, hacen pozos para poder sacar agua para beber y a la vez poder sembrar y un largo etc. )
Pensar por las noches a lo que estas contribuyendo, es el mejor relajante para poder dormir.
Un beso .
Gran post Irene, y mejor acción!
Como gran enamorado de la India que sabes que soy, te digo que tienes mucha razón en todo, la vida para una mujer hindú en su país no es facil y un pequeño grano de arena como el tuyo y como el de mucha otra gente es suficiente para ayudarles a soñar con una vida mejor.
La fundación Vicente Ferrer elabora un trabajo extraordinario en ese país y ojalá muchisimas personas más se implicaran con este proyecto.
Un abrazo!
PD: Siempre te quedará ir allí y verlo con tus propios ojos, te acompaño si hace falta, que a mi me quedaron muchas cosas por ver.
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